El masaje de rejuvenecimiento facial es una técnica manual que combina movimientos suaves de presión, deslizamiento, percusión y drenaje linfático sobre los músculos y tejidos de la cara, el cuello y la escápula. Se utilizan los dedos, las palmas y, a veces, herramientas de silicona o piedras frías. El objetivo es estimular la circulación sanguínea y linfática, relajar la musculatura facial, favorecer la producción de colágeno y elastina, y reducir la retención de líquidos, logrando una apariencia más fresca y luminosa.
